miércoles, 25 de marzo de 2009

PLAN FORMATIVO DE ANIMADORES

I ENCUENTRO INTERINSPECTORIAL DEL PLAN FORMATIVO DE ANIMADORES

Apreciados hermanos:

Un muy especial saludo para todos y cada uno de ustedes y sus respectivas CEP. Siguiendo con la programación inspectorial me permito informarles los detalles del I encuentro interinspectorial para niños y jóvenes del plan formativo para animadores juveniles, en el que participarán representantes de las Inspectorías María Auxiliadora y Santa María Mazzarello de las F.M.A, y San Luis Beltrán.

Lugar y fecha: Casa Juvenil Santo Domingo Savio. Copacabana – Antioquia Abril 16 a 19 de 2009Punto de encuentro: Centro Inspectorial de Pastoral Juvenil – Medellín Calle 32ª N° 72ª – 20. Barrio Belén Rosales.

El jueves 16 de abril a las 4:00 p.m.Cupo por obra: tres (3) niños y un (1) acompañante adulto. Sugiero que las casas cercanas se pongan de acuerdo para enviar un solo acompañante. Inversión por persona: $120.000 (incluyen: alimentación, estadía y papelería)

Deben traer: autorización autenticada de los padres de familia (según modelo enviado) y formato de inscripción diligenciado (aparece en hoja anexa). Los grupos sólo de niños traer carpa. Además el grupo debe preparar un punto cultural corto (máximo diez minutos) que se pueda presentar al aire libre.Los participantes deberán ser niños y/ó jóvenes que ya estén en la segunda etapa del plan formativo.

Agradezco a todos la participación en este encuentro formativo y esperamos confirmen la asistencia enviando el formato de inscripción diligenciado, antes del 14 de abril.



Les recuerdo las informaciones que ya había enviado con anterioridad con respecto al desarrollo del convenio con la Universidad Pontifica Bolivariana a través del cual el plan formativo para animadores es certificado como diplomado en ANIMACION JUVENIL COMUNITARIA. Al momento de enviar los formatos para la inscripción y matrícula debemos tener ya organizado:
1. Fotocopia del documento de identidad de cada niño/a (tarjeta de identidad y/ó registro civil)
2. Carta de autorización de los padres de familia y compromiso de pago
3. Fotografía digital (fondo blanco y debidamente identificada con el nombre del niño/a)
4. Fotocopia de su afiliación a EPS ó seguro estudiantil
5. Copia del recibo de consignación por el valor del diplomado ($150.000) ó el valor acordado con los padres de familia para la inscripción ($50.000) Igual documentación (excepto la carta de autorización de padres de familia) deberán presentar los coordinadores locales y animadores líderes –mayores de edad- que deseen inscribirse en el diplomado.
Son necesarias tres copias de toda la documentación anterior: una que deberá ser enviada al centro de pastoral, una copia para la universidad y otra para dejar copia en la propia obra.
Los formatos de inscripción oficiales y el número de cuenta para realizar las consignaciones se enviarán después del 20 de abril de 2009. Recordemos que éste es un proceso muy serio y exige responsabilidad y seriedad en su cumplimiento. Confío en la organización y cumplimiento de todas las CEP en este proceso.


HOJA DE INSCRIPCIÓN
Obra salesiana:
Nombre del participante:
Etapa del plan formativo en la que se Encuentra:
Edad:
Grado que cursa actualmente:
Motivaciones para asistir al encuentro:
EPS a la que encuentra afiliado (anexar fotocopia del carné):
Dirección de domicilio:Teléfono fijo y/ó móvil:
Dirección electrónica (e-mail):
Nombre de los padres:
Teléfono de los padres:
Firma de los padres que autorizan la participación (anexar la carta de autorización)
Firma del padre:
Firma de la madre:
Firma del coordinador de pastoral:

Firma y sello del director:
Hermanos en Don Bosco José Luis Jiménez Martínez SDB
Delegado Inspectorial para la Pastoral Juvenil

II ENCUENTRO NACIONAL DE ASESORES ADULTOS DEL PLAN FORMATIVO.

Del 19 al 21 de marzo se realizó este encuentro en el que participaron 48 representantes de las 6 provincias salesianas del paìs; por nuestra inspectorìa participaron 11 asesores adultos del MJS y del Plan Formativo. Durante la mañana del 19 se trabajaron elementos poropios de la animación del MJS de la Inspectoría y en horas de la tarde nos integramos al trabajo común en la casa de enceuntros Villa Claret. El encuentro estuvo marcado por el estudio de las estapas 2 y 3 del plan formativo y la inducción de la UPB en el manejo de los formatos y procesos que exige el diplomado ANIMACION JUVENIL COMUNITARIA. Un momento muy significativo fue le lanzamiento oificial del convenio SALESIANOS- UPB a través del cual nuetsro PLan Formativo se convierte en un diplomado universitario. Participó en este lanzamiento el P. Diego Marulanda, decano del programa de teologìa, filosofía y educación y el P. Hernán Cardona miembro del comité coordinador del convenio.
P. Diego Marulanda entrega copia del convenio al salesiano José Luis Jiménez M. image
Mesa principal durante el lanzamiento de la diplomatura image

Grupo de participantes en el II encuentro nacional para asesores adultos del Plan Formativo.

REALIZACION DE LOS ZONALES DEL MJS

Durante el sàbado 14 de febrero en Tuluá y Copacabana se desarrollaron los zonales del MJS en preparación a los Congresos Inspectoriales, igual actividad se realizó en Barranquilla el sábado 21. En estos encuentros cada una de las zonas preparó su propuesta de mística para el MJS, la cual será estudiada y aprobada por cada nivel en los Congresos de mitad año. También estuvieron reunidos los equipos de pastoral de cada obra y refelxionaron sobre el capítulo V del Cuadro Fundamental de Referencia de la PJ y organizaron el plan pastoral zonal. En el marco de este encuentro se eligieron los nuevos representantes zonales al Consejo Inspectorial del MJS, quedaron elegidos:

Zona Costa: Josè Bandera (Parroquia de San Roque) y Javier Klever (Colegio San Pedro Claver)Zona Antioquia: Sebastiàn García (Colegio El Sufragio), Diomer Giraldo (Instituto Pedro Justo Berrío) y David Henao (Parroquia Nuetsra Señora del Sufragio)

Zona Cafetero: Juan Sebastiàn Vargas (Colegio san Juan Bosco)

Zona Sur: Juan Alejandro Quitián (colegio san Juan Bosco - Tuluá) y Natalí Herrera (Centro de Capacitación Don Bosco).

Resta elegir al representante de la Parroquia San Josè de Condoto.

Agradecemos a los coordinadores zonales su entusiasmo en la preparaciòn de esta actividad y sea esta la oportunidad para agradecer el servicio que prestaron durante su tiempo de consejeros.

domingo, 8 de marzo de 2009

INSPECTORIA SALESIANA SAN LUIS BELTRÁN

Encuentro de Coordinadores de Pastoral

(MEDELLIN.) En la casa de encuentros Villa Claret, del 26 de febrero al 1 de marzo, se dieron cita los coordinadores locales de PJ para juntos realizar una primera evaluación del proceso de asimilación y apropiación del PEPSI y unificar criterios en los procesos de cada uno de los sectores de animación de la inspectoría: comunicaciones, animación escolar, oratorios, MJS y el desarrollo del Plan Formativo ahora desde la diplomatura que se inicia en convenio con la UPB; además se estudió el Manual de relaciones y funciones del Coordinador local de PJ. Fueron tres días de intenso trabajo que seguramente redundará en la optimización de la animación pastoral de cada una de la CEP de la Inspectoría. Agradecimientos sinceros a cada uno de los 19 participantes por la disponibilidad mostrada y sobre todo por el sentido de pertenencia al Carisma y la Misión de Don Bosco.

ENCUENTRO INTERINSPECTORIAL

REUNION DEL EQUIPO INSTERINSPECTORIAL DE PASTORAL JUVENIL Y DEL
CONSEJO NACIONAL DEL MJS.
En la casa de espiritualidad Santa María Mazzarello del 14 al 15 de febrero se reunió el equipo interinspectorial de pastoral juvenil al que se incorporaron el padre José Arcadio Riaño (COB) y Sor Nancy Venegas (CBC). El objetivo de la reunión fue concretar el inicio operativo del convenio con la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB). El equipo recibió la capacitación necesaria para el manejo de los formatos de matrícula y seguimiento de los niños, niñas y jóvenes matriculados; a la par se trataron temas relacionados con la dinámica de animación propia del equipo, en especial lo referente al MJS y a las etapas 4 y 5 del plan formativo. Durante el mismo fin de semana se reunió el consejo nacional del MJS, elegido el pasado mes de noviembre en Bogotá. El consejo eligió su coordinador, el joven Felipe Galeano, del MJS de la parroquia El Sufragio de Medellín fue escogido para desempeñar este servicio y la Srta. Paola Clavijo (COB) fue designada como secretaria del consejo. El trabajo estuvo enfocado a la elaboración de los estatutos del grupo y a la elaboración de estrategias para la animación conjunta del MJS. Por nuestra Inspectoría además de Felipe Galeano, participó la Srta. Leidy Orjuela del MJS del Colegio San Juan Bosco de Tuluá.















Miembros del equipo interinspectorial: Sr. Alejandro Castillo (COB), Sor Celfa Rodríguez (CBN), Sor Gloria Angela Jiménez (CMA), Sor Carolina (CBC), Sor Lida Chica (CMM) y P. José Arcadio Riaño (COB)















Jóvenes del Consejo Nacional del MJS

miércoles, 21 de enero de 2009


II ENCUENTRO NACIONAL DEL MJS

Del 21 al 23 de noviembre en el colegio salesiano de León XIII en Bogotá se llevó a cabo el segundo encuentro nacional del MJS con representantes de los MJS de cada una de las seis provincias salesianas del país.

Uno de los caminos de comunión que desde hace dos años venimos construyendo es el de lograr consolidar acciones concretas para la animación del Movimiento a nivel nacional, una de esas estrategias ha sido la conformación del Consejo Nacional del MJS, cuyo principal objetivo es trabajar por la integración del MJS.
El MJS de Colombia tiene un gran futuro a construir, por eso es tarea de todos hacerlo realidad. Los jóvenes que participaron de este segundo encuentro son testimonio de la vida que el Señor le ha concedido al Movimiento Salesiano y se convierten en estímulo para un compromiso más esforzado y compartido a favor de los mismos jóvenes, especialmente los más pobres y más alejados.
Durante el encuentro los jóvenes del primer consejo, elegidos el año anterior, presentaron a la asamblea presente informe de su gestión y a la vez con los jóvenes participantes estudiamos las líneas comunes trazadas por el Forum 2000, conocimos la estructura de animación y coordinación de cada uno de los MJS y se aprobaron las prioridades de trabajo para este nuevo año las cuales giran en torno a:



· Construcción de la Carta de Identidad del MJS – Colombia
· Impulsar la creación de los Consejos Inspectoriales del MJS
· Organizar un encuentro nacional masivo para el 2010
· Trabajar por situar al MJS como un movimiento reconocido a nivel civil y eclesial
· Mantener la representación en el Consejo Nacional de Laicos
· Motivar la vivencia de la Propuesta Pastora 2009 en todos los ambientes donde funciona el MJS.



Fueron elegidos doce jóvenes (dos por provincias) en quienes ahora recae la responsabilidad de acompañar el proceso de crecimiento y formación de todos los demás jóvenes del MJS, para ellos ha quedado claro que lo más importante es que el MJS esté vivo y presente en nuestras comunidades, en nuestros oratorios, en los colegios, en las parroquias, en todos nuestros ambientes. Los jóvenes han descubierto la necesidad de un fuerte compromiso para ser protagonistas y testigos de la Espiritualidad Salesiana. Se han hecho conscientes de las realidades personales, sociales, económicas, políticas y religiosas de la compleja realidad juvenil de la que ellos mismos hacen parte y han expresado públicamente el deseo de comprometerse en varios aspectos que encarnan la experiencia de fe en la vida cotidiana.
La experiencia de Don Bosco y Madre Mazzarello marcan el ritmo del MJS que se convierte en espacio de santidad en la construcción de la iglesia, en la transformación de la historia de los hombres, marcada por la injusticia y la inequidad y hace a los jóvenes constructores de tolerancia, comunión y paz.
Ha sido realmente un encuentro muy especial, esperanzador hacia el futuro y desafiante para el presente.
Agradecemos de corazón a los jóvenes participantes que han hecho posible este encuentro y que ahora tienen el compromiso de animar su desarrollo en las distintas inspectorías del país. Confiamos en María Auxiliadora todas las esperanzas, que Ella como Madre y Maestra, nos acompañe y ayude para llevar a los jóvenes a hacer verdaderos protagonistas animosos y entusiastas constructores de la civilización del amor.

Hno. José Luis Jiménez Martínez SDB
Delegado Inspectorial para la Pastoral Juvenil
Inspectoría San Luis Beltrán - COM

jueves, 28 de agosto de 2008

LA PASTORAL JUVENIL SALESIANA DE COLOMBIA… en sintonía de COMUNION



LA PASTORAL JUVENIL SALESIANA DE COLOMBIA… en sintonía de COMUNIÓN




La capacidad de comunicar y sintonizar con personas y acontecimientos distingue el desarrollo del ser humano y, sobre todo, el crecimiento del joven.
La comunicación es a menudo un factor determinante de supervivencia y desarrollo, pues abarca todos los ámbitos de la vida social y todas las dimensiones de la vida personal.

No sólo se proporciona información, sino que se comunican ideas, se crean consensos y se proponen modelos de vida y de conducta. El joven vive en esta sociedad de comunicación-relación, está abierto a recibir cualquier mensaje y forma de comunicación, y personalmente es capaz de producir y suministrar nuevos mensajes. El joven hoy aprende a mantenerse informado y siente la necesidad de saber controlar, seleccionar y valorar los mensajes que recibe.



No le basta la información verbal y cultural: busca también la simbólica, gestual y corporal. Ante el bombardeo de los medios de comunicación de masas, se ve obligado a hacer frente a su poder nivelador.

Este es un reto para los educadores salesianos hoy, educar y evangelizar desde los nuevos “patios” que nos propone el avance científico y tecnológico de la comunicación. Los educadores deberíamos ser capaces de establecer un sano equilibrio entre la necesidad de hablar en un mundo que usa habitualmente lenguajes múltiples y la necesidad de utilizar los medios de comunicación social como herramienta imprescindible para anunciar la Palabra de salvación.

Conscientes de la importancia de la comunicación el capítulo general 23 de los salesianos comprometió a toda la Congregación en una adecuada utilización de la comunicación social, para transmitir el mensaje cristiano y educar a los jóvenes en la fe y el pasado CG 26 estableció la comunicación como una de las nuevas fronteras para los salesianos. No podemos olvidar que el mundo es cada vez más una aldea, a causa de los medios de comunicación. Las tendencias culturales, moda y formas de vida se difunden simultáneamente en más o menos todas partes, gracias a la televisión, el cine, la radio y en estas últimas décadas, la Internet.

Interpelados por este contexto, el Equipo Interinspectorial de Pastoral Juvenil (conformado hace cuatro años por los delegados y delegadas inspectoriales para la pastoral de las cuatro provincias de Colombia de las FMA y las dos de los SDB), organizó el cuarto encuentro nacional para animadore/as de pastoral juvenil, del 17 al 19 de julio en la ciudad de Bogotá, donde participaron 63 personas, entre religiosos, religiosas y laicos, comprometidos todos en los procesos de animación de las comunidades educativo-pastorales de las Hijas de María Auxiliadora –
Salesianas (FMA) y los Salesianos de Don Bosco (SDB) de Colombia.

El encuentro estuvo guiado por esta inquietud: El camino de educación en la fe de los jóvenes, requiere que nuestras comunidades desarrollen una nueva forma de comunicación; y, sobre todo una nueva manera de entender el hecho comunicacional en los jóvenes. Jóvenes y la red ó Jóvenes enredados, fue la temática concreta para reflexionar.

El encuentro se desarrollo bajo el acompañamiento académico de Carolina Maya, artista visual, egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, vinculada al equipo de investigación del Instituto PENSAR, de la misma universidad; y del estudiante de sexto semestre de Comunicación Social, también de la Universidad Javeriana, Jeiner Suárez. Ellos con su exposición lograron inquietar a la asamblea sobre la necesidad que tenemos hoy salesianos y salesianas de asumir con seriedad y responsabilidad nuestra tarea como educadores en el nuevo contexto que el desarrollo de la comunicación virtual nos va marcando.

El encuentro, además, fue el marco perfecto para compartir las experiencias de animación y formación que el equipo interinspectorial viene liderando desde hace varios años. La principal de todas las iniciativas, el desarrollo del Plan Formativo para Animadores, el cual después de ser estudiado por la facultad de educación de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, ha sido incluido dentro de las propuestas formativas de la universidad como una diplomatura en ANIMACION JUVENIL COMUNITARIA, así nuestro plan se enriquece y cualifica con el acompañamiento y sistematización de una proceso académico universitario, un aporte verdaderamente significativo para nuestros niños, jóvenes y asesores adultos involucrados en el plan, para presentar este proyecto nos acompañó el licenciado Luis Castrillón, Jefe de Extensión Académica de la Escuela de Educación y Humanidades de la UPB. También el Consejo Nacional del MJS, conformado hace dos años con jóvenes representantes del MJS de cada una de las seis provincias salesianas del país, fruto de la reflexión conjunta sobre el MJS, presentó a la asamblea un informe de la gestión realizada por equipo: Construcción de laC de Identidad del MJS Colombia.

Un rico trabajo de comunión FMA – SDB que nos permite soñar con procesos unificados, sistemáticos y de calidad para que nuestra pastoral juvenil consolide una verdadera creatividad apostólica como rasgo permanente de nuestro espíritu común. A clausurar el XXI Capítulo General de los salesianos, afirmaba el Rector Mayor (CG 21 573): “ la inventiva pastoral, la fantasía pedagógica, el espíritu emprendedor y la decisión, la santa picardía son expresión genuina del corazón oratoriano de Don Bosco… Ya es hora de tomar [la inventiva pastoral] como patrimonio de toda la comunidad salesiana y como expresión de fidelidad a Don Bosco”.

El empeño del equipo interinspectorial de pastoral juvenil es precisamente entender el contexto pluralista en que vivimos, donde las múltiples y rápidas transformaciones producen y enfrentan diversos proyectos de hombre y sociedad, y son retos culturales, sociales y eclesiales. Estas transformaciones nos espolean a una renovación continua, a fin de mantener legible nuestro testimonio y eficaz nuestro servicio apostólico, respondiendo a las exigencias, siempre nuevas de la condición juvenil y popular.


Hno. José Luis Jiménez Martínez SDB
Delegado Inspectorial para la pastoral juvenil - COM











jueves, 14 de agosto de 2008

TRIBUS URBANAS



NOS ENVÍA Alirio Pesca UN MATERIAL INTERESANTE SOBRE LAS TRIBUS URBANAS JUVENILES





Tribus Urbanas: por el devenir cultural de nuevas sociabilidades juveniles[1]




Raúl Zarzuri C.[2] Y Rodrigo Ganter S.[3]
NIÑOS MORGUE




El presente artículo se enmarca dentro de una perspectiva que busca comprender las tensiones de sentido que atraviesan los mundos juveniles actuales a partir de la intervención de una lengua heteróclita, cuya estrategia se inscribe en una ruptura con los discursos colonizadores de las disciplinas, intentando explorar los circuitos donde se mezclan los saberes, las zonas de contagio disciplinarios, los procesos de hibridación y de mediaciones culturales, tan característicos de las sociedades latinoamericanas, y que autores como Nestor García-Canclini o Jesús Martín-Barbero han descrito profusamente en sus diversos trabajos y sus visitas a nuestro país. De esta forma, la puesta en escena de dicho enfoque supone una operación que desborda la crisis del diagnóstico de los saberes hegemónicos, reconociendo –del mismo modo- la dilemática discursiva a la cual se ven enfrentados los saberes contemporáneos en su intento por recobrar la palabra después de la catástrofe comunicativa a la cual nos arrojó la experiencia de la dictadura. Por este motivo, el gesto que pretende imprimir el presente trabajo se liga con el propósito de instalar un diálogo fronterizo con las memorias tránsfugas y los movimientos de desterritorialización de las sensibilidades cotidianas que se desplazan oblicuamente por la compleja trama simbólica de nuestro Santiago globalizado. Pro-moviendo, entonces, una lectura compatible con las fisuras, las discontinuidades y los afectos que hoy envuelven las prácticas juveniles instituyentes.

ANTECEDENTES

El fenómeno denominado Tribus Urbanas
[4] Este ha causado progresivo revuelo en esta última década en nuestro país y particularmente después del advenimiento de la democracia. Prueba de ello lo constituyen los recientes episodios de violencia suscitados en el Gran Santiago (Parque Forestal, Colón Oriente, sucesos acaecidos en la Pintana durante el mes de febrero del año en curso, etc.) y protagonizados por jóvenes que participan en este tipo de agrupaciones.
Según datos de la SIP de Carabineros, existen alrededor de 18 “pandillas” juveniles en el Gran Santiago, concentradas principalmente en las comunas de San Miguel, Pedro Aguirre Cerda, Ñuñoa, Recoleta, Conchali y la Pintana. Entre las agrupaciones más renombradas podemos encontrar a los Sombra Latina de Maipu; los CNI, los RAS (resistencia anti social) y los MS (mente sucia) de San Miguel; los MJ (malas juntas) y los MC (mala clase) de P.Aguirre Cerda; los Fleming Clan de las Condes; los de la Villa Olímpica y los de la Villa Frei de Ñuñoa; los Peñi y los Pinreb (Pintana rebelde) de la Pintana.
Las estadísticas señalan que los jóvenes que participan de estos grupos “en su gran mayoría son menores de dieciocho años, caracterizados como sujetos jóvenes, de procedencia marginal o de clase socioeconómica baja, con escasa o nula educación y que actúan en pandillas que fomentan la violencia y el delito, y tienden a causar mayor daño a sus víctimas”
[5].
Frente a este fenómeno, la opinión pública ha mostrado un creciente nivel de preocupación, pero no se cuenta -en este momento- con una batería interpretativa de la problemática que contribuya a caracterizar y entender en profundidad el suscrito fenómeno. En ese sentido, las escasas aproximaciones a este tipo de dinámicas juveniles provienen –generalmente- del discurso dominante que existe en torno a estos microgrupos, vale decir, de las indagaciones policiales o de los medios de comunicación, donde la tendencia es a encapsularlos bajo el rótulo y el estigma de la delincuencia, la drogadicción, la violencia y las bandas juveniles (eje de la desadaptación y la desviación social).
No obstante, la emergencia y proliferación de las Tribus Urbanas se deja comprender mucho más eficazmente cuando las consideramos como la expresión de prácticas sociales y culturales más soterradas, que de un modo u otro están dando cuenta de una época vertiginosa y en constante proceso de mutación cultural y recambio de sus imaginarios simbólicos. Proceso que incluso comienza a minar las categorías con las cuales cuentan las ciencias sociales para abordar la complejidad social, y que particularmente en el caso de las nociones ligadas a la juventud la realidad parece desbordar más rápidamente los conceptos con los que se trabaja. Por lo cual se hace necesario y urgente generar una aproximación reflexiva encaminada a superar dichos desajustes.
La sensibilidad juvenil de esta última década comienza a poner en práctica toda una ritualidad distintiva, que va marcando y protegiendo el espacio de su cotidianeidad. Conjuntamente con ello se va produciendo una resignificación del hábitat urbano donde se desenvuelve esta sensibilidad. “Ésta, se caracteriza por un “devenir” que va desde la periferia al (un) centro y que muchas veces es sin rumbo definido. Es el “andar carreteando”, donde el énfasis está puesto en el “andar” (…) En ese deambular, el encuentro con un otro mediado por las “marcas”, facilita el identificarse. Son las señas de reconocimiento que les permite catalogarse como: hippie, thrasher, punki, cuico, artesa, tecno, under, etc. En este “andar” se reconocen diversos, se re-encuentran en el contraste; en la diferencia que, si es respetada, exige la contraparte”
[6]
En este último sentido, las Tribus Urbanas podrían constituir una cristalización de tensiones, encrucijadas y ansiedades que atraviesan a la(s) juventud(es) contemporánea(s). Son la expresión de una crisis de sentido a la cual nos arroja la modernidad, pero también constituyen la manifestación de una disidencia cultural o una “resistencia” ante una sociedad desencantada por la globalización del proceso de racionalización, la masificación y la inercia que caracteriza la vida en las urbes hipertrofiadas de fin de milenio, donde todo parece correr en función del éxito personal y el consumismo alienante.
Frente a este proceso, las Tribus Urbanas son la instancia para intensificar la experiencia biográfica y la afectividad colectiva, el contacto humano y sobre todo la alternativa de construir identidad y potenciar una imagen social. En otras palabras, las Tribus Urbanas constituyen una posibilidad de recrear una nueva “socialidad”, de reeditar un nuevo orden simbólico a partir del tejido social cotidiano. Pero, sobre este punto los medios también juegan un rol preponderante, en tanto combustionan el proceso de tribalización actual: los reportajes, la moda, el cine, la música, etc. Lo que lleva a inferir una especie de alianza tácita entre medios y Tribus. Asociación que no deja de ser contradictoria: los medios demonizan pero simultáneamente fortalecen su desarrollo.
En suma, el problema que nos interesa puede ser planteado del siguiente modo: hasta ahora las ciencias sociales han puesto el énfasis en un discurso oficial/institucional para explicarse las tensiones de sentido por las cuales atraviesa la sociedad chilena y particularmente la realidad juvenil, lo que dificulta una lectura plural de estas tensiones. De este modo, una lectura heterónoma necesariamente debe explorar en las narrativas informales, donde se modulan los recursos de expresión simbólica de memorias y subjetividades en ambiguos conflictos de representación. Bajo este supuesto una nueva mirada a este tipo de cultura juvenil debe explorar y rescatar la praxis discursiva presente en estas agrupaciones, y que de un modo u otro refiere simultáneamente a un tipo de saber específico/cotidiano y a determinadas lógicas comportamentales que se constituyen al interior de estas nuevas formas de asociación juvenil –Tribus Urbanas-. Todo ello con el propósito de contribuir no sólo a generar un proceso de des-estigmatización de este tipo de jóvenes en nuestra sociedad, sino que por sobre todo a instalar un enfoque pluralista que ayude a comprender más integralmente las problemáticas y las realidades propias del mundo juvenil actual.

Con-texto DE LAS TRIBUS URBANAS

Con-texto DE LAS TRIBUS URBANAS

El fin del milenio se presenta, para una gran cantidad de jóvenes en nuestro país, como un tiempo de incertidumbre y de inseguridad. Es un tiempo de crisis, el cual se puede caracterizar por conceptos que intentan ser parámetros tales como: globalización, mutaciones culturales, hibridizaciones, etc. En suma, podemos decir crisis de adaptaciones sociales; especialmente asociadas a los campos de la economía, las comunicaciones y la ética en las relaciones humanas cotidianas e institucionales, públicas y privadas, en un contexto de modernidad periférica[7], los cuales serían rasgos reveladores de esta condición.
Esta crisis es vivida profundamente en distintos planos y constituiría el actual capítulo que experimenta la sociedad modernizada o en vías de modernización, como efecto progresivo de los procesos de secularización y racionalización, con el efecto, postulado por Weber de desencantamiento del mundo. Abstrayendo otras dimensiones, sin duda de gran importancia, podemos decir que la modernidad y la secularización como contexto societal en un medio hibridizado
[8] en los hechos, va desintegrando y/o mutando una visión de mundo y sus distintos ordenes institucionales, mutación que se manifiesta fuertemente en el ámbito de lo cultural, caracterizándose siguiendo a Franssen (1994) por los procesos de “mutación cultural” los cuales se pueden visualizar “por la importancia creciente de las industrias culturales (medios de comunicación de masas) y tiene implicaciones no solamente en cuanto a los bienes culturales y a los códigos necesarios para su consumo, sino también en el sentido mismo de la experiencia de los individuos”[9].
Esta cuestión de fondo, que extendemos al plano de los comportamientos juveniles cotidianos donde, según algunos autores, se observa un proceso paulatino de rechazo al valor intrínseco de las normas y sus supuestos y/o su aceptación instrumental en función de objetivos inmediatos, lo que permite construir imágenes de los jóvenes, etiquetándolos como: “individualistas”, “consumistas”, “amorales”, “apolíticos”, entre otros,
Las primeras aproximaciones teóricas al fenómeno de la juventud que alcanzan cierto auge en nuestro país -y que posteriormente serán sustentadoras de políticas juveniles- se dan en el contexto de la dictadura militar, especialmente en el decenio de los años ochenta. En este período, la juventud chilena fue caracterizada por algunos enfoques teóricos predominantes
[10], como una juventud "anómica" y desintegrada que expresa efectos y cambios socioculturales supuestamente no deseados de la socialización en el proceso de modernización que esta viviendo el país. Se hacía referencia a la crisis de adaptación e integración expresada en la desarticulación del mundo colectivo y a la crisis de identidad cultural que se experimenta en la desarticulación de los valores, expresada, en la desintegración de la comunidad y una ruptura de las relaciones primarias.
Desde estos trabajos la anomia se visualiza como la emergencia de los deseos y las pasiones: vivir el inmediatismo a través de la evasión o la agresión y simultáneamente vivir el inconformismo. Una lectura que extrema la definición sociológica de anomia de Durkheim
[11], respecto de la inexistencia relativa de normas, al extremo del caos. Esta experiencia escaparía a cualquier control normativo, manifestándose especialmente en la juventud. Esta lectura extremista adquiere algún grado de moderación cuando se replantea la concepción de anomia desde la perspectiva funcionalista mertoniana, entendida como modos de adaptación para alcanzar fines institucionalmente sancionados y valorados, por medios también institucionalmente sancionados y valorados (en la mayor parte de los casos tipificados por el propio Merton)[12]. Hablamos entonces de crisis de adaptación en el marco de transformaciones y cambios socioculturales inevitables en el marco de la modernidad.
Este enfoque proveniente de lo que se ha denominado la sociología estructural-funcionalista (eje de la desviación social), se inicia a partir de los estudios de Ralph Linton (1942), quién “observando” a los adolescentes norteamericanos en los colegios (high school), se va dando cuenta, que éstos, están comenzando a construir un mundo separado al de sus propios padres con sus propias normas y valores. La escuela comienza a transformarse en el centro de la vida social de los jóvenes, en un espacio que origina una nueva sociabilidad y una lógica propia.
Posteriormente otro autor central de esta corriente, Parsons, desarrollará en profundidad estas ideas, legitimando el surgimiento de una “cultura juvenil”, cultura que generaba una nueva conciencia generacional, que “cristalizaba en una cultura autónoma e interclasista centrada en el consumo hedonista”, a pesar que ésta no producía, por estar todavía en el aparato educativo. Esto lleva a Parsons a señalar, que la cultura juvenil se aleja cada vez más del trabajo e incluso de la estructura de clases, ya que el acceso al tiempo libre por ejemplo, parece cancelar las diferencias sociales entre los jóvenes, uniformándose la cultura juvenil, en la medida en que se vinculan al mercado a través del consumo.
Se puede plantear, a manera de crítica, especialmente al modelo funcionalista, que la situación de los jóvenes en la sociedad no puede ser reducida a un mecanismo de integración funcional, sino que se requiere el reconocimiento de la existencia de un sujeto particular que se identificaría con orientaciones culturales generales y con convicciones personales y colectivas ligadas a su propio quehacer.
A partir de esto, como lo exponen varios autores, este sujeto joven abierto a los procesos, enfrentado al fenómeno de la modernidad, queda expuesto a una serie de situaciones: la absorción por la imagen o la exclusión sin salida
[13]; la internalización de los signos de muerte como valores propios o la búsqueda de una identidad que de cuenta de las expectativas, valores y sueños [14]; tomar una actitud de total pragmatismo con la realidad (atinar) o fundar un nuevo mundo (adanismo) ; asumir conductas colectivas e individuales que se expresan a través de mecanismos de agresión, compensación y resignación, para estar ahí, para tener una ilusión de participar, porque eso es lo que los hace sentirse virtualmente integrados en medio de la exclusión real, por falta de capacidad real de compra [15] .
Frente a estas visiones surgen otras voces
[16], nuevos enfoques para entender a los jóvenes, que optan por la perspectiva de sujetos, lo que permite que ellos mismos se caractericen 'como jóvenes de una nueva época', 'de otra era', o 'que están en otra', asumiendo que ese 'otra' [estar en otra] a que hacen referencia evoca un momento y un espacio determinado que tiene características propias, diferente de los adultos, a sus sistemas de vida, a la autoridad, y a todo aquello que represente los modos tradicionales de la vida social.